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jueves, 16 de junio de 2011

DEMASIADO VIEJO PARA MORIR JOVEN




Ayer me sorprendieron regalándome el dvd del debut cinematográfico de ISABEL COIXET, que no tenía ni idea de que estaba comercializado, la verdad. Isabel es una de mis cineastas preferidas, aunque sigo sin ver A LOS QUE AMAN (no me llama mucho lo de época), y son un acérrimo defensor de la denostada MAPA DE LOS SONIDOS DE TOKIO.
DEMASIADO VIEJO PARA MORIR JOVEN me gustó bastante. Al comenzar, pensé que sería una curiosidad más, sin mucho valor en sí como film. Pero a medida que avanzaba el metraje y se sucedían las escenas con un punto pelín delirante, los diálogos certeros y caprichosos, las coloridas escenas, los arrebatos dramáticos over the top, y esa música africana que no viene a cuento, me fui enamorando poquito a poco.

[Como no hay manera de encontrar ningún video que ilustre remotamente la peli, pongo este con african music chuli:]


Una vez vista, y teniendo en cuenta los gustos y la trayectoria posterior de la Coixet, las aventuras de EQUIS y EVAX (bravo por esos nombres, premonitorio en el caso del personaje de Emma Suarez: "tsun-tsun, tsun-sun-susun, ¿a qué huelen las nubes?) me recuerdan mucho a esas películas japonesas ochenteras de romances juveniles, con un sentido de la narrativa que, como todo lo japonés, se nos queda lejos por lo libre y avanzado que puede resultar. Ahora mismo no caigo en el título, pero pienso en un film que vi en un ciclo de cine oriental que vi hace años en el Círculo de Bellas Artes: una peli de dos jovencitos enamorados en Tokio, en la que jugaba algún papel un paraguas mágico que hacía volar (¿o estoy yo flipando?) y abundaban los colores chillones, las hombreras y el plástico. DEMASIADO VIEJO... también puede verse como la adaptación de un manga que su autora pudo crear mentalmente. Quizás no sea algo deliverado, pero ahí queda el feeling...


El principal valor que veo en esta opera prima es que no me recuerda a ninguna otra película (ni siquiera a las que ella haría después), ni a ningún otro cineasta. Isabel se arriesgó, contando algo que le molaba, a su estilo, sin pretender emular a ninguna gloria (como por ejemplo bajo mi punto de vista hizo Tod Solondz con su negadísima pero adorable "Fear, anxiety and depresion", que yo veo como un Woody Allen wannabe). Os animo a verla, ¡sorprende!